Arcilla roja de la Sierra Pobre
Mi poema es un lugar para el reencuentro.
Y ahí está ella, irreverente, inconfundible,
dejándose querer en el sensible
y pequeño centro de mi pensamiento.
Página 19 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
Soy
barro de los Terreros
amasada, quebrantada,
modelada de nuevo
y horneada al fuego,
entre hueco y relleno.
Página 20 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
Del carácter del pueblo
habla la obrera
de la colmena austera y artesana,
afín a la conciencia castellana,
igual de generosa que sincera.
Página 21 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
Muchos encuentros entre hombres y mujeres
debieron acordarse para llegar a ser quien soy,
aquí y ahora, coincidencia una detrás de otra.
Una línea continua de interminables citas, abrazos
Página 46 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
Del lavadero al horno,
mi abuela quiere
que memorice el salmo
del miserere.
Página 47 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
Miel salada que tira de mi sombra
hacia el riesgo de dormir a la intemperie
o sumergida bajo las estrellas,
a cielo abierto, como en pleno verano.
Página 48 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
El pueblo solitario ha envejecido,
se ha quedado vacío en su pobreza.
Sus familias han ido desfilando,
Desmembradas lentamente, pieza a pieza.
Página 71 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
Un laberinto vivo de verdes diferentes
en la sierra custodia el agua de su fuente.
Un laberinto vivo de verdes variopintos
la protege del humano y su instinto.
Página 74 · Carmen Tomeo Pérez
Arcilla roja de la Sierra Pobre
Esta noche, el campo huele
a una canción de alabanza
en la que duerme Zarzuela
con orgullo y esperanza.
Página 101 · Carmen Tomeo Pérez